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martes, 9 de diciembre de 2008

Invertir en plazas de garaje

La inversión en plazas de parking es una de las más accesibles para la mayoría de las personas cuando se trata de aparcamientos en zonas no céntricas. Podemos encontrar plazas de garaje dependiendo de las ciudades y zonas desde 20.000 hasta más de 80.000 euros. El precio principalmente depende de la mayor o menor escasez de plazas disponibles. Las zonas más céntricas de las principales ciudades como Madrid y Barcelona es donde encontramos los garajes más caros debido a la falta de disponibilidad.

Podemos establecer dos tipos de inversión en plazas de garaje:

  • Invertir para alquilar.Hay que valorar el precio de la plaza pero principalmente el precio medio de alquiler en la zona para valorar el retorno de la inversión y el margen de beneficio posible. La rentabilidad media en este caso suele estar en torno al 5% de la inversión.

  • Invertir para vender. En este caso debemos priorizar el precio del parking actual y su previsible evolución en el futuro. Es muy importante negociar el precio a la baja en la compra y seleccionar zonas en expansión donde hay posibilidades de demanda en un futuro que lleven a una escasez. La rentabilidad puede oscilar mucho dependiendo de la evolución de su precio. Debe considerarse que al comprar el garaje se pagan los impuestos de transmisiones patrimoniales y que habrá que descontarlo a la hora de calcular el margen de beneficio.

En general, podemos decir que se trata de un tipo de inversión que no aporta mucho beneficio pero que tampoco entraña excesivo riesgo. El precio de los garajes no tiene el problema de volatilidad que tiene la vivienda. Aunque, también es susceptible de bajar de precio según el estado del ciclo inmobiliario.

jueves, 28 de agosto de 2008

Rotacion de solares


En las etapas de boom inmobiliario los precios pagados por los solares que salen al mercado son bastante superiores al valor real debido a que se tienen en cuenta las expectativas futuras. Mientras el ciclo inmobiliario continue en ascenso, los promotores que adquieren los suelos compensarán el sobreprecio abonado con la venta de las viviendas que promuevan y que saldrán al mercado a un precio mayor que el del momento de la compra del solar. El problema aparece cuando las expectativas no se cumplen, porque la etapa de auge finaliza y no se ha analizado adecuadamente la situación del mercado.

Podemos distinguir dos tipos de promotores: los optimistas y los realistas. Los optimistas son aquellos que sólo tienen en cuenta el pasado a la hora de tomar sus decisiones, consideran que si el precio de la vivienda ha aumentado mucho en los últimos años, la tendencia será la misma y que merece la pena comprar suelo aunque este se encuentre a un precio muy elevado. Este tipo de promotor obtiene elevados beneficios durante la fase de auge pero pueden acumular elevadas pérdidas cuando termina el ciclo. Por el contrario, el realista analiza la coyuntura actual antes de tomar una decisión y adopta una postura más conservadora, que impide que en los períodos de auge obtenga el máximo beneficio pero que le protege en caso de que el mercado entre en recesión. El realista vende parte de su cartera de suelo cuando advierte que la coyuntura actual va a empeorar y compra en otras zonas.

Un gran número de promotores, pequeños y medianos, tienen dificultades para localizar nuevas oportunidades de compra de suelo fuera de su área geográfica habitual. Cuando el precio del suelo alcanza cotas muy elevadas en su zona reducen su ritmo de compra. Los promotores deberían analizar las perspectivas económicas, la demanda de vivienda y la creación de suelo en otras zonas geográficas diferentes a la habitual para localizar nuevas oportunidades de inversión. Estas comprenden principalmente: suelo urbano en poblaciones que no se verán afectadas por la crisis inmobiliaria y solares susceptibles de ser recalificados.

En la etapa de recesión inmobiliaria, no disminuirá el precio de la vivienda en todos los municipios del país. Existirán zonas que seguirán manteniendo un moderado ritmo de crecimiento y que puede ser debido a la llegada de fuertes inversiones industriales, de capital nacional o extranjero. Sin embargo, la mayoría de las poblaciones sólo evitarán la bajada del precio de la vivienda si se construyen nuevas e importantes infraestructuras de transporte.

En el mundo inmobiliario, la mayor creación de valor no se produce mediante la construcción de un edificio, ni con su venta, ni tampoco en la urbanización del suelo. Tiene lugar cuando un ayuntamiento recalifica un terreno agrícola o industrial y lo transforma en urbanizable.

Viviendas en la gran ciudad por viviendas en la periferia lejana

viviendas en la gran ciudad por residencias en la periferia
En general, podemos decir, que un gran número de inversores no han considerado la periferia como un zona interesante para invertir en vivienda y han centrado sus inversiones en activos en la gran ciudad por sus mayores plusvalías. Habitualmente, el boom inmobiliario comienza y termina en la gran ciudad antes que en la periferia y continua en la periferia cuando ha finalizado en la primera localización. Cuando el boom está finalizando en la gran ciudad y los precios alcanzados por la vivienda son muy elevados, habiendo llegado casi a su máximo, es recomendable su venta para adquirir activos en la periferia lejana (excepto cuando exista un exceso de oferta).

En los países desarrollados, en la últimas décadas, la volatilidad del precio de las viviendas en las zonas emblemáticas de la gran ciudad ha sido muy superior a la de las zonas más modestas o en la periferia. En la primera localización, el precio de la vivienda ha subido por encima de la media en los períodos de auge y bajado en mayor medida que el conjunto del mercado en las fases de recesión. Esto es debido a la mayor demanda por motivo de inversión en dichas zonas en períodos de crecimiento y la prácticamente ausencia de la misma en las etapas de recesión. Por ello es recomendable el canje de activos cuando el mercado en la gran ciudad muestra síntomas de agotamiento.

Otro aspecto a valorar es la rentabilidad vía alquiler. En las etapas de auge en la gran ciudad, las viviendas ubicadas en la periferia tienen una rentabilidad vía alquiler bastante superior a las de las zonas emblemáticas situadas en la primera localización. En 2005 en España la diferencia estuvo en torno al 50%.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Rotacion de activos. ¿Una estrategia complicada y arriesgada?

rotacion de activos inmobiliarios
En el mercado inmobiliario es difícil encontrar inversores que roten sus activos de forma frecuente. La mayoría de los propietarios de inmuebles tiene una actitud conservadora y sus activos permanecen en cartera durante mucho tiempo, y en ocasiones toda la vida. No se plantean la rotación de activos por considerarla una estrategia compleja y arriesgada.

Se considera una estrategia complicada por el hecho de que resulta más cómodo mantener los activos que venderlos, obtener las plusvalías latentes y adquirir otros. Para aplicar dicha estrategia con éxito es necesario tener un buen conocimiento del mercado o bien buscar asesoramiento, aspecto que la mayoría de los inversores no están dispuestos a pagar, a pesar de tener un coste comparativamente pequeño. Actualmente, un porcentaje elevado de los patrimonios inmobiliarios son gestionados por las propias familias y debido a que en ocasiones son propiedad de varios miembros falta profesionalidad en la toma de decisiones. Por ello, en estos casos se tiende a mantener el patrimonio por considerarse una estrategia más segura aunque la rentabilidad sea menor.

El calificativo de arriesgado tiene su origen en el temor a equivocarse. Para mucha gente el disponer de mucho dinero líquido supone un problema, dado que no saben en que invertirlo. Tampoco están dispuestos a contratar a un asesor, bien por desconfianza o por el coste que conlleva. Esta inseguridad lleva a estos inversores a comprar activos similares a los que ya poseen y a no vender ninguna de sus propiedades.

El mejor momento para aplicar la estrategia de rotación de activos es en la fase final de boom inmobiliario, cuando ya no hay expectativas de crecimiento. Sin embargo, en situación de crisis inmobiliaria la venta puede ser una buena estrategia para obtener liquidez dado que los activos valen más hoy que mañana. Además, es una fase ideal para estar a la 'caza' de chollos inmobiliarios que pueden aparecer en este período.

Las principales estrategias de rotación de activos son: canje de viviendas en la gran ciudad por residencias en la periferia lejana, la rotación de solares y la sustitución de viviendas por naves industriales.

viernes, 8 de agosto de 2008

Comprar una vivienda por poderes

La compra de una vivienda por poderes es una fórmula de intermediación que suelen emplear algunos inversores en el sector inmobiliario. Suele darse en el caso de inmuebles antiguos, que se encuentran en malas condiciones y que necesitan una reforma integral. Habitualmente, los inversores que eligen está opción son reformistas, dado que es necesario acometer las mejoras en un plazo de tiempo reducido. El reformista negocia con el propietario y acuerda un precio que será el importe que deberá recibir el dueño en el momento de la venta. El reformista obtiene la exclusividad en cuanto a la venta de la vivienda aunque debe depositar un porcentaje en concepto de señal, que suele rondar el 10% del valor acordado. Además, se fija un plazo límite para la venta del inmueble, de tal manera que si el intermediario no es capaz de encontrar un comprador debe optar por una de las siguientes opciones: adquirir el inmueble o bien perder la cantidad dejada como depósito. Por el contrario, el reformista puede vender el inmueble al precio que estime oportuno.

Otra ventaja adicional que obtiene es el hecho de que no paga el impuesto de transmisiones patrimoniales, que es un 7% del precio de venta, si no que lo pagará el comprador.

En este tipo de operaciones, los reformistas suelen realizar un acondicionamiento con materiales de menor calidad dado que buscan maximizar su beneficio. Emplean, incluso a veces, remanentes de otras obras, para reducir costes, aunque a veces éstos no sean los más apropiados estéticamente hablando. Así que, para aquellos que estén buscando una vivienda que tengan en cuenta este detalle.

jueves, 7 de agosto de 2008

Como negociar el precio de una vivienda

Negociar el precio de una vivienda
Es un hecho probado que nadie quiere pagar por un producto más de lo que piensa que vale. Es muy importante por eso que el vendedor haga ver al cliente el auténtico valor del inmueble.

El precio es algo que podemos medir y por tanto comparar: es más alto o más bajo que otro. El precio es un concepto que se satisface en el corto plazo, sin embargo, el valor se constata a lo largo del tiempo, ya que depende de la calidad que es algo que no podemos medir, es subjetivo y depende de la valoración que hace cada uno.

La típica objeción, es demasiado caro puede ser de naturaleza objetiva o táctica. Hay razones objetivas cuando el cliente compara el precio con el valor orientativo, lo que provoca que el precio parezca demasiado elevado, o cuando el cliente no puede pagar el precio que se pide. El cliente puede decir: he visto un piso en esta zona de los mismos metros que valía 5 millones menos. En este caso el vendedor ya sabe que deberá hacer más hincapié en el valor o ajustarse en el precio. Cuanta más información disponga el cliente más difícil será que el vendedor le meta un gol. Hay razones tácticas cuando el cliente ataca el precio por principio.

El vendedor deberá averiguar si las razones que da el cliente son objetivas o forman parte de su estrategia de compra. Deberá hacer preguntas detalladas y de control para ver si la respuesta es convincente o rebuscada y de poco peso, así sabrá cuales son los auténticos motivos.

Si la vivienda que se vende es única, por sus características o ubicación, el vendedor podrá situarse en una posición más firme y defender el precio con mayor convicción y seguridad. No deberá emplear términos como alrededor o más o menos. Estos casos se darán principalmente en viviendas de alto precio y con buenos acabados que no tienen muchos años. También, podemos encontrarlo en viviendas situadas en una ubicación envidiable.

Cuando el vendedor hable de precio debe evitar términos como precio barato o precio caro, en su lugar, deben emplear términos como precio elevado o precio bajo. En la mente del cliente el término barato se asocia a inmuebles de poca calidad y caro puede suponer una barrera para su presupuesto.

El vendedor debe preguntar al cliente sobre que precio está pensando para ver la distancia que les separa y poder continuar el proceso de negociación.

Es recomendable que el vendedor diga el precio cuando ya haya descrito todas las características y bondades de la vivienda. Debe decirlo con naturalidad, sin levantar ni bajar el tono de voz, ni mirar para otro lado.

El precio conviene presentarlo entre dos beneficios, de la forma siguiente:

  • Explicar las ventajas de la vivienda: metros, nº de habitaciones, suelo de parquet, terraza, cocina completamente equipada, etc.

  • Dar el precio sin vacilación.

  • Presentar la utilidad de dichas ventajas para el cliente: en verano podrá disponer de un sol espléndido en la terraza, con este salón podrá disfrutar plenamente cuando celebre cenas con amigos, el aparcamiento en la finca le permitirá total comodidad para sus desplazamientos, etc.

¿ Cómo vender una vivienda de precio elevado ?

El vendedor debe resaltar la calidad de la vivienda, la finca, ubicación, incitando el amor propio del cliente y haciendo hincapié en su buen gusto, estimulando la sensación de vanidad, orgullo y prestigio. Debe presentarla como una gran inversión y no como un gasto superfluo. Para el cliente que adquiere estos inmuebles el precio no es lo más importante porque dispone del dinero o de unos ingresos elevados, busca la calidad y la notoriedad.

Estrategias de los compradores

  • Poner de relieve defectos para tratar de rebajar el valor de la vivienda (gastos de comunidad elevados, falta de ascensor, mala distribución, etc).

  • Ablandar al vendedor con negociaciones duras.

  • Intentar llegar a puntos de acuerdo para avanzar la negociación. De esta manera se conseguirán mayores concesiones.

  • Dar la aprobación con reservas, para disponer de un medio de coacción.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Cómo encontrar una vivienda barata

Por lo general, en el mercado de la vivienda podemos decir que lo barato escasea. Si quieres encontrar una vivienda a muy buen precio tienes que dedicar bastante tiempo y tener paciencia. Ten claro que el inmueble deberá tener bastantes años, ya que las nuevas construcciones de los últimos años se han vendido a precios astronómicos. Deberás consultar con frecuencia los portales de Internet especializados como Idealista, Fotocasa o generalistas de anuncios como Loquo, Merkatia o Milanuncios. No debes olvidar consultar los clasificados del periódico local de la ciudad donde deseas comprar. La mayor pega que tienen las gangas es que suelen durar poco porque los cazadores de gangas suelen estar siempre al acecho. Vamos a ver los diferentes casos de viviendas baratas:

  • Particulares. Comprenden la mayoría de las existentes. Muchas veces estos inmuebles aparecen en periódicos locales, precisamente porque las viviendas de menor valor suelen estar en manos de gente con menos medios y que carecen de conexión a Internet. A veces, se trata de viviendas situadas en cascos históricos y que aunque bien ubicadas (punto a favor) necesitan ser reformadas. También, las viviendas altas y sin ascensor pueden tener precios bajos.

  • Herencias. Estas gangas son viviendas que han sido transmitidas por herencia a varios hijos o parientes del fallecido y los cuales sólo quieren el dinero porque ya poseen la suya propia.

  • Comunidades. Hace años era frecuente la existencia de portero en muchas comunidades de vecinos. Actualmente, por la subida de los costes de vida y el gasto que supone disponer de portero, muchas comunidades han decidido suprimirlo y poner a la venta el inmueble. En general se trata de viviendas pequeñas que suelen estar en el primer o el último piso de la finca.

  • Falsas gangas. Se trata de viviendas ubicadas en casas muy antiguas y que presentan problemas en la construcción y que puede que tengan peligro de ruina. Mucho cuidado con las viviendas demasiado baratas, te pueden salir muy caras.

  • Subastas. Cuando un inquilino no puede pagar la letra de la hipoteca o una empresa se declara en suspensión de pagos el banco saca a subasta sus inmuebles. En estos casos el precio de la vivienda es sustancialmente más bajo que el de mercado porque se busca su venta. Subastas Agencia Tributaria

Si ya has localizado un inmueble interesante llama para informarte y pregunta las características. Pregunta por la ubicación, m2, nº de habitaciones, baños, terraza, ascensor (muy importante), gastos de comunidad (ojo a veces son demasiados), nº de vecinos y claro está, el precio. No te fíes de todo lo que dice el anuncio, a veces se ocultan algunas características o incluso pueden estar equivocadas.

Si quieres encontrar un piso que te cueste poco dinero huye de las inmobiliarias, con sus comisiones se comerán lo que te ahorres.

Cuando vayas a ver el inmueble verifica que todo lo que te han dicho se cumple. Deberás estar muy atento a todos los detalles. En primer lugar, fijate en el edificio por fuera, la fachada y la entrada. Tendrás una visión general de la comunidad. Una vez dentro, escucha al propietario mientras analizas la vivienda. Fijate como está la instalación eléctrica, si está empotrada o no. Comprueba las habitaciones, nº y tamaño. Cuando visites el baño fijate en todas las paredes para ver si hay baldosas rotas o si está para reformar. A veces los desperfectos no están a la vista, sé un poco desconfiado. En el caso de la cocina fijate si dispone de los electrodomésticos básicos o está por equipar. Si tiene terraza asómate para ver las vistas. Si la vivienda tiene ventanas a un patio de luces, asómate y observa el estado del edificio por dentro. En algunos casos, puede ser que descubras pegotes de cemento o ladrillos sin lavar. Si es el caso se trata de un edificio en mal estado y que es posible que tenga peligro de ruina.

Cuando abandondes la vivienda, si no te acompaña el propietario y el edificio te ha parecido en mal estado, puede ser una buena idea visitar un par de pisos, incluyendo el último, que es el más expuesto a los problemas de humedad, goteras y condiciones climatológicas. A veces te encontrarás desagradables sorpresas, se tratará de una falsa ganga.

Si no encuentras graves defectos en la vivienda que has visitado, es posible que te encuentres delante de una ganga, aunque desconfía. Infórmate si el edificio no tiene vicios ocultos, ej: tejado en mal estado que hay que cambiar, visitando al administrador de la finca. Si los tiene y lo sabe la comunidad, deberá estar plasmado en algún acta reunión.

Espero que estas pistas te sean de ayuda.

¡Suerte en la búsqueda!